Cuando una paciente se sienta a hablar con su médico de cabecera sobre su salud, la sensación de que tienen prisa suele ser palpable. Con poco tiempo para explicar los síntomas, encontrar respuestas y llegar a un diagnóstico, la interacción puede parecer más transaccional que personal.
Y dado que los profesionales sanitarios hacen malabarismos entre una carga de trabajo cada vez mayor y la constante exigencia de documentación, su atención a menudo se divide entre la persona en la consulta y la pantalla frente a ellos.
Al no disponer de tiempo suficiente para decir todo lo que necesitan decir, a veces incluso minimizando o no reconociendo sus propios síntomas, los pacientes a menudo no se sienten completamente comprendidos. Muchas personas salen de la consulta con la sensación de que no se les ha escuchado o de que no son importantes,e incluso con miedo, cuando su médico no puede darles las respuestas que necesitan.
El impacto es especialmente marcado en el caso de las mujeres. A pesar de vivir de promedio más tiempo, las mujeres pasan la mayor parte de sus vidas con mala salud. Es más probable que sus síntomas se minimicen, con afecciones que se diagnostican erróneamente, incluso sin diagnosticar, debido a restricciones de tiempo y brechas en el sistema. Esto se debe a décadas de falta de financiación, brechas en la investigación y modelos de atención que no reflejan plenamente las experiencias vividas por las mujeres. Las desigualdades son persistentes y ampliamente reconocidas, y apuntan a un problema más profundo en la atención médica actual: con demasiada frecuencia, las mujeres no son plenamente escuchadas.
Una oportunidad para el cambio
Con más de dos décadas de experiencia como asistente médica, Andrea Barrett conoce de primera mano las desigualdades en la atención sanitaria, pero también ve la oportunidad de impulsar un cambio. Como consultora principal de soluciones del sector sanitario en Microsoft, la experiencia de Andrea ha moldeado su visión sobre el papel que puede desempeñar la IA para mejorar la salud. Para ella, el reto es el tiempo y lo que se pierde cuando se acaba. La capacidad de escuchar realmente a los pacientes suele ser la parte más importante de la atención a la que se le dedica la menor cantidad de tiempo. Para Andrea, soluciones como Dragon Copilot ofrecen una forma de devolver ese tiempo y esa atención.
Dragon Copilot es un asistente clínico de IA para flujos de trabajo clínicos que ayuda a los proveedores sanitarios a capturar y actuar sobre las conversaciones de los pacientes en tiempo real, dándoles el tiempo y el espacio necesarios para escuchar de verdad. Al automatizar la documentación clínica y las tareas rutinarias, libera a los proveedores de la distracción que supone tomar notas manualmente, lo que les permite centrarse en lo que dicen los pacientes y en lo que quizá no dicen. Esto es especialmente importante en la salud de las mujeres, donde los síntomas a menudo son sutiles, se malinterpretan o se pasan por alto con demasiada facilidad.
«Cuando eliminas la carga que supone la documentación, devuelves algo que es muy valioso en la atención sanitaria: la atención.»
Al capturar el contexto completo de cada encuentro y permitir que aparezca información relevante a través de un enfoque basado en la plataforma, Dragon Copilot ayuda a los profesionales sanitarios a crear una imagen más completa de sus pacientes. Como enfoque de plataforma, Dragon Copilot es compatible con los mejores partners y extensiones de terceros, capaces de proporcionar información en el punto de atención. Por ejemplo, las herramientas integradas de análisis de voz de Canary, creadas sobre Dragon Copilot, pueden proporcionar indicios asociados con la ansiedad, la depresión u otros trastornos de salud conductual, lo que ayuda a impulsar una intervención más temprana y tomar decisiones de atención más fundamentadas.
Diseñado como una herramienta de apoyo con protecciones integradas y supervisión humana, Dragon Copilot ayuda a crear un espacio para que los profesionales sanitarios escuchen mejor a sus pacientes, lo que favorece la toma de decisiones clínicas más fundamentadas y una experiencia más personalizada para el paciente. A gran escala, tiene el potencial de ayudar a subsanar las deficiencias que desde hace tiempo existen en la atención médica de la mujer, convirtiendo cada interacción en una oportunidad para una comprensión más profunda y planes de atención más personalizados. Dragon Copilot sigue evolucionando gracias a una combinación de la innovación de Microsoft y las capacidades impulsadas por los partners.
«La capacidad de sentarse y escuchar, de prestar atención de verdad a lo que una mujer dice sobre su cuerpo, es fundamental. La tecnología debería facilitarlo, no interponerse.»
La perspectiva de Andrea refleja un cambio más amplio, que Microsoft está contribuyendo a cambiar como parte de una colaboración con Kearney, una consultora de gestión global comprometida en rediseñar la atención sanitaria teniendo en cuenta a las mujeres. A través de la plataforma [w]Health, una comunidad global de innovadores, partes interesadas, organizaciones y personas, Kearney y Microsoft se han propuesto reducir la brecha de género en materia de salud al replantear cómo se diseña y experimenta la atención médica para las mujeres en todo el mundo.
Un cambio significativo
A través de The Shift, una iniciativa cinematográfica global creada en colaboración con HLTH y producida por BBC StoryWorks, estas realidades cobran protagonismo gracias a las voces de profesionales sanitarios, defensores de los derechos de las mujeres y de las propias pacientes. La serie explora cómo las barreras estructurales, como las limitaciones de tiempo, el sesgo en la investigación y la capacitación, así como los sistemas de atención fragmentados, afectan a la forma en que se escucha, se diagnostica y se trata a las mujeres.
La idea de que las mejores decisiones en materia de atención sanitaria comienzan por escuchar es fundamental para el Manifiesto de Tecnología de [w]Health, elaborado por Kearney en colaboración con Microsoft. El manifiesto hace hincapié en que la tecnología por sí sola no basta, pero que, cuando se aplica con intención, puede acelerar un cambio significativo. A través de la educación, la investigación y la atención sanitaria, eso significa invertir en soluciones que amplíen la representación en los datos y, al mismo tiempo, equipen a los profesionales sanitarios de conocimientos en constante evolución. Desde la formación respaldada por IA y las plataformas de datos de salud federadas hasta los avances en el diagnóstico, estas innovaciones abren el camino hacia un sistema que es más equitativo y compatible con las experiencias vividas por las mujeres.
Más tiempo y atención en la consulta
Para profesionales sanitarios como la Dra. Ashlee McCorkle-Jamieson, obstetra y ginecóloga que ejerce en Atlanta, el desafío de tener suficiente tiempo es parte de la realidad cotidiana. Compaginar la atención al paciente con las exigencias en la documentación puede hacer que sea más difícil estar plenamente presentes, especialmente durante conversaciones delicadas que requieren confianza.
El objetivo de la Dra. Ashlee en el campo de la medicina es proporcionar una excelente atención médica materna a las mujeres con recursos limitados. Con Dragon Copilot, ahora siente que está logrando su objetivo al convertirse en una persona que escucha mucho mejor a sus pacientes.
«Con Dragon Copilot, puedo centrarme mejor en mis pacientes: hacer mejores preguntas, escuchar con más atención y estar plenamente presente durante la consulta.»
Al capturar y resumir automáticamente las conversaciones clínicas, la aplicación permite a los profesionales sanitarios como la Dra. Ashlee dejar de centrarse en tomar de notas y volver a prestar atención al paciente que tienen delante. Este cambio sutil pero significativo puede contribuir a crear más espacio para que los profesionales sanitarios interactúen directamente, hagan preguntas más específicas y respondan en el momento. Para las pacientes, puede contribuir a que reciban una atención más cercana, un aspecto en la que la investigación y la experiencia vivida sugieren que la atención sanitaria a las mujeres no siempre ha sido coherente.
Para la Dra. Ashlee, dejar a su hija y a la próxima generación de mujeres un mundo en el que se sientan empoderadas es su objetivo final. Al escuchar atentamente las necesidades de sus pacientes, siente que cada día se acerca más a ese objetivo.
«Me gustaría que las mujeres comprendieran mejor que tienen derecho a que un médico las escuche. Tienen derecho a un médico que les crea. Tienen derecho a un médico que las valore, y tienen derecho a un médico que les permita tomar sus propias decisiones sobre su salud solo con información clara y accesible.»
Dedicada a una mejor atención
A través del movimiento [w]Health, un esfuerzo de colaboración está reuniendo a líderes del sector, profesionales sanitarios y personas defensoras de los derechos de las mujeres para replantear los sistemas de investigación y de atención sanitaria.
En Londres, Paula Bellostas Muguerza, fundadora de [w]Health, ha con tribuido a convertir ese movimiento en una comunidad global centrada en reducir la brecha de género en materia de salud. Su trabajo pone de relieve hasta qué punto están arraigados estos desafíos y la necesidad de una acción colectiva para abordarlos. Paula creció en una familia de emprendedores en España, construyó una carrera en un sector dominado por hombres y llegó a liderar la estrategia global de salud y ciencias de la vida en Kearney.
El propio problema de salud de Paula empezó durante un intenso período de sobrecarga laboral y agotamiento, cuando ignoró unos dolores de cabeza cada vez más intensos hasta que, en una reunión, se le paralizó un lado de la cara, lo que hizo temer que estuviera sufriendo un ictus. Después de ser trasladada de urgencias al hospital, los médicos inicialmente no encontraron una causa clara, y durante las semanas siguientes experimentó episodios neurológicos diarios, incluidos síntomas similares a la parálisis y una fuerte desorientación.
Durante este tiempo, pasó por la consulta de varios especialistas que no pudieron diagnosticar su condición. Finalmente, le diagnosticaron una forma rara de migraña provocada por el estrés (migraña hemipléjica) que le impidió trabajar durante seis meses y, a veces, le impedía funcionar de forma independiente. Su recuperación requirió replantearse por completo su vida, incluidos cambios importantes en su salud física y mental, así como en sus hábitos de trabajo.
«Hay muchos desafíos en el ámbito de la salud de la mujer y lo que es fascinante y también exasperante es que todos están interconectados… Las mujeres pasan un 25 % más de sus vidas con problemas de salud y discapacidad.»
Su experiencia le mostró que el sistema no se basa en la forma en que las mujeres realmente experimentan la salud. Tuvo que navegar por un camino confuso y fragmentado antes de finalmente obtener un diagnóstico y un camino hacia la recuperación. Reconocer que los cuerpos, los síntomas y los contextos de vida de las mujeres aún no se comprenden bien o no se tienen en cuenta de manera uniforme en la investigación, el diagnóstico o la atención, la marcó profundamente.
Esto hizo que Paula se preguntara: ¿Cuántas otras mujeres son incomprendidas, descartadas o desatendidas por un sistema que no fue diseñado para ellas?
Ahora aboga por un modelo de salud que mire a las mujeres de manera holística y presione para obtener mejores datos, una investigación más inclusiva y una atención coordinada. Se dedica a repensar un sistema de salud que trata a las mujeres como personas completas desde el principio.
Esta constatación la llevó a fundar [w]Health, un movimiento global centrado en reducir la brecha de género en materia de salud. Una brecha que se traduce en consecuencias reales como diagnósticos erróneos, tensión en la salud mental y desafíos de rendimiento laboral para las mujeres.
«Lo que muchas mujeres experimentan en el ámbito de la salud no es algo aislado, sino que refleja brechas sistémicas que han existido durante décadas.»
Un esfuerzo conectado
Desde la práctica clínica en una comunidad al sur de Atlanta hasta la colaboración global en Londres, el progreso depende de conectar perspectivas y crear soluciones que reflejen las necesidades del mundo real. Pasar de sistemas que fragmentan la atención a soluciones que ayuden a los profesionales sanitarios a escuchar de verdad potencia la experiencia humana.
Cuando los profesionales sanitarios tienen más espacio para escuchar, los pacientes tienen la oportunidad de que se les escuche. Y en ese intercambio, la atención se vuelve más personal, más receptiva y más humana.
Los productos y servicios de Microsoft (1) no están diseñados, destinados ni se ofrecen como dispositivos médicos, y (2) no están diseñados ni pretenden ser un sustituto del asesoramiento, el diagnóstico, el tratamiento o el criterio de profesionales sanitarios, por lo que no deben utilizarse para reemplazar o sustituir el asesoramiento, el diagnóstico, el tratamiento o el criterio de dichos profesionales sanitarios. Los clientes o partners son responsables de garantizar que las soluciones que las soluciones cumplan la legislación y la normativa aplicables.