Rumbo a la victoria
El momento para el que los patinadores artísticos de las Special Olympics de EE. UU. se habían estado preparando finalmente había llegado. Años de entrenamiento. Meses de logística. Y un viaje transatlántico, todo para que esto fuera posible: los Juegos Mundiales de Invierno de las Special Olympics de 2025 en Turín, Italia.
Mientras cada atleta esperaba su turno para salir al hielo, las entrenadoras Heidi Parker y Nicole Fess se acercaron para darles una última charla motivadora. «Respira hondo. Saluda a los jueces. Y recuerda, has trabajado duro. Este es tu momento». Una patinadora, Beth Allen, sonrió y levantó ambos pulgares. «Lo sé, ¡lo tengo!» Entonces, llegó la hora de salir.
Para los atletas de las Special Olympics, competir en el escenario mundial ante amigos, familiares y aficionados es un sueño hecho realidad. Pero es una oportunidad que no siempre existió.
Durante demasiado tiempo, el mundo del deporte competitivo excluyó a los atletas con discapacidades intelectuales. El movimiento de Special Olympics empezó como una forma de fomentar la aceptación y la inclusión de todas las personas a través del poder de los deportes, ayudándolas a descubrir nuevas fortalezas, habilidades, destrezas y éxito.
Con una cifra estimada de 200 millones de personas con discapacidad intelectual en todo el mundo, Special Olympics tiene un objetivo ambicioso: llegar a todas ellas. Es una tarea monumental. Pero el movimiento está trabajando incansablemente para lograrlo, con el apoyo de cientos de empleados. Miles de voluntarios. Y una amplia red de socios corporativos, entre los cuales se encuentra Microsoft.
Poner la IA al servicio de todos
Desde 2014, Microsoft ha apoyado a las Special Olympics proporcionando tecnología a la organización y a sus atletas. Recientemente, Special Olympics implementó Copilot en toda la empresa, y el personal lo usa para tareas como resumir correos electrónicos, tomar notas y traducir comunicaciones entre oficinas globales. De inmediato, Kym Jordan, vicepresidenta de Compromiso Corporativo Global de Special Olympics, notó un aumento en su propia eficiencia. Lo que la llevó a pensar: ¿Cómo puede la IA ayudar a apoyar a las personas con discapacidad intelectual?
«Copilot ha sido una forma muy eficaz de ahorrar miles de horas al año en tareas administrativas, tiempo que podemos reinvertir en apoyar a nuestros atletas y llegar a nuevas personas», señala Kym. «Pero también sabemos que hay sesgos inherentes a la IA. Por lo tanto, en Special Olympics queremos que nuestro personal y nuestros atletas usen Copilot y, a través de nuestra asociación con Microsoft, trabajen juntos para ayudar a que el producto sea accesible para todos».
Ante la proximidad de los Juegos Mundiales de Invierno 2025 en Turín, la organización presentó Copilot a los miembros del equipo de patinaje artístico de las Special Olympics de EE. UU. como una herramienta poderosa para ayudarles a entrenar y a prepararse.
Conoce a los atletas
“Hola Copilot…”
Para Deeb, Copilot era como un entrenador personal del tamaño de una tableta, sugiriendo ejercicios como giros rusos para fortalecer su zona abdominal. Cody también encontró que Copilot era útil para obtener programas de entrenamiento de fuerza, consejos de dieta y… algo un poco inesperado: un toque de humor.
«Los chistes de Copilot definitivamente me hacen reír», dijo Cody.
En el patinaje artístico no se trata solo de dominar los swizzles y los giros de camello. También es una cuestión de estilo y Cori recurrió a Copilot para que le ayudara a diseñar su traje de patinaje artístico. «Cori es una patinadora muy elegante y quería un diseño que reflejara eso», explica Nicole Fess, entrenadora principal de patinaje artístico de Special Olympics de EE. UU. Con su color favorito (rosa) y detalles como «suelto con mangas» como sugerencias, Cori repitió con Copilot hasta dar con un vestido rosa brillante con pedrería y pliegues. Su madre, Karalee Piels, le dio vida al diseño seleccionando y cosiendo una tela de gasa suave para crear el vestido de Cori.
Los atletas también usaron Copilot para ayudar a fortalecer la confianza general, ya sea aprendiendo frases en italiano (¡Buongiorno!), recopilando consejos de viaje o ensayando entrevistas. Durante los entrenamientos, Beth a menudo hablaba con la IA como una compañera útil.
«Hola, Copilot, me voy a Italia para competir». ¿Su respuesta? «¡Felicidades, Beth, lo vas a hacer muy bien!»
Para Nicole, Copilot fue de gran ayuda en la preparación de los aspectos fuera de la pista de hielo de los Juegos Mundiales de Invierno, como los compromisos con la prensa. «Cori dio muchas entrevistas antes de los Juegos, y aunque ya es natural ante las cámaras, nos ayudó a anticipar las preguntas y a sentirnos totalmente preparadas», señala.
Se adapta a cada persona. Si necesitas que hable más despacio o rápido, que se conecte a un audífono o que el texto sea más grande, cualquiera puede usarlo fácilmente.
Special Olympics también está integrando Copilot en sus plataformas de registro, voluntariado y educación, para que los atletas puedan absorber e interactuar con la información de la manera que más les convenga. Lo cual, según Kym, está creando un impacto duradero que va más allá de la participación de los atletas en los deportes. «Está igualando las oportunidades. Se trata de garantizar que nuestros atletas puedan dar un paso adelante de la manera que quieran y confíen en sus decisiones. Copilot nos ha permitido darles herramientas que les ayudan en su vida cotidiana».
Dándolo todo sobre el hielo
Uno a uno, los atletas patinaron sus rutinas en medio de un bullicioso aplauso. Y, uno a uno, los resultados de las medallas fueron llegando.
Beth Allen: ¡Medalla de plata!
Cody Wheatley: ¡Medalla de oro!
Deeb Habchi: ¡Medalla de oro!
Cori Piels: ¡Medalla de bronce!
En cuanto pisó el hielo, Cori sintió instintivamente que iba a arrasar. «De inmediato, supe que mi sueño se estaba haciendo realidad», señala. La madre de Cori, Karalee, sintió la importancia de todo esto, como un círculo que se cerraba. «Verla trabajar durante 20 años y lograr todo lo que quería, desde perfeccionar su rutina hasta diseñar su vestido, creo que nunca me había sentido tan emocionada en mi vida».
Al darlo todo, Beth, Cody, Deeb y Cori demostraron lo que se puede conseguir cuando todos tienen las mismas oportunidades. Que con trabajo duro, ambición y el apoyo adecuado, ningún sueño es demasiado grande. Heidi cree que herramientas como Copilot seguirán amplificando este potencial. Como ella misma afirma: «Creo que la colaboración entre Microsoft y Special Olympics realmente ha unido dos mundos que enriquecerán y mejorarán la vida de cualquier atleta, desde las actividades diarias hasta el entrenamiento en sus deportes específicos. Copilot es para todos».
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